Exhibiciones

El doble es uno

Noviembre 2013
Galería Aldo de Sousa

Para su primera exposición individual, Minkiewicz trabajó con esculturas en resina y hierro y con dibujos en grafito. Fue un acercamiento inicial a la producción en tres dimensiones en la que los grupos escultóricos trasladaron al espacio algunas de sus visiones germinales en dibujo. Ambos medios convivieron en esta exposición en la que se percibe la influencia de las pinturas de Francis Bacon y, a nivel local, de las esculturas de Norberto Gómez y Alberto Heredia. Las obras muestran cuerpos acéfalos en pugna, a veces amorfos, otras veces fundidos entre sí o haciendo equilibrio en estructuras punzantes e inhóspitas. Otros cuerpos reúnen a la carne con estructuras de carácter mineralógico y hay dibujos que acercan los tejidos animales a morfologías rocosas, e incluso arquitecturales, formando una topografía extraterrestre que imbrica aleatoriamente lo orgánico con lo inorgánico. La exhibición, sin un relato definido, se despliega como un abanico de las diferentes líneas estéticas de Minkiewicz. Lo que comparten en común las obras, en sus diferentes lenguajes, es un carácter impetuoso, forzado y sombrío.

En su referencia a la figura del doble, Minkiewicz retoma un motivo atávico en la literatura y en las artes de Occidente con especial fuerza durante el romanticismo. Central también al psicoanálisis, el concepto del doble es abordado por Freud en relación con la noción de unheimlich (la inquietante extrañeza) y con el reflejo especular como recordatorio de la muerte. Para Lacan, la imago del doble es un proceso de identificación mental en el que se revela el objeto de deseo del yo a través de los celos, lo que convierte al conocimiento humano en una estructura paranoica. En cualquier caso, el desdoblamiento narcisista está asociado a procesos de maduración y de autoconocimiento vinculados al miedo, a las pulsiones eróticas y a las tanáticas. Minkiewicz realiza, en este sentido, una suerte de viaje iniciático de juventud a través de esta muestra en las que profundiza y explora tanto sus posibilidades expresivas como artista como también sus propios temores, obsesiones, fantasías y caprichos.

Leandro Martínez Depietri